
Camila Azulada --Ahora es de noche y me empeño en recordar, sólo recordar, es como echarse el perfume de la abuela en esa foto de la quermés, y pensar que no está polvorienta, que no está arrugada ni tajada por los años, en esa foto donde entonces ella era feliz y no hablaba de su amor con ese aire de despecho que ahora lanza cuando llama "el hombre" al amor…
Patolabarca –Si una voz recita al afecto con timbre de un parlamento estéril. Es porque la vida ha hecho sonar una interminable grabación de espera telefónica, que en forma de golpe cae como una melodía estéril sobre un oído desesperado. Ni Penélope, ni Ana desean lo que es ahora, lo ayer esperado. Porque éste ha sufrido la polución de la historia, entonces el amor se ha convertido en “el hombre” y la mujer se ha convertido en piedra.
Camila Azulada – Un recuerdo puede quebrar una roca, rodarla hasta explotar, donde la espera es sólo una palabra desconocida, de esas que únicamente son escritas en cuentos ignorados, con protagonistas interpretando lo inexplorado, lo incomprensible en su límite. O quizás tan solo el recuerdo traerá el olvido, que dibujado en una foto tajada, enmarcará lo ayer gritado “el hombre” mientras la abuela, Ana, Penélope y las demás bailan voces de afecto, en la quermés y con el amor.